Sobre Venku

Una historia de movimiento.

Venku nació de una familia argentina, con una obsesión clara: que la próxima vez que tu rueda esté baja, no sea un problema.

El fundador

Hernán Maryncak

Hernán pasó años en el rubro comercial, pero su cabeza estaba siempre en otro lado: arriba de la bici. Corredor de competencias de ciclismo, los fines de semana se cambiaban por rutas largas, picos de exigencia y, casi siempre, algún imprevisto.

Y cuando salía a rodar, se daba cuenta de un patrón: en algún momento de cada salida, alguien terminaba con un neumático bajo. Las bombas manuales pesaban demasiado, los compresores de auto no servían para una bici, los hinchadores eléctricos que se conseguían en el mercado eran lentos, ruidosos o directamente fallaban.

Empezó a buscar productos mejores. Probó decenas. Importó, comparó, los rompió a propósito en condiciones reales para ver cuáles aguantaban. De esa búsqueda obsesiva nació Venku: una selección curada de infladores portátiles que él mismo usaría sin pensarlo.

Hoy Venku es una PyME familiar. El equipo es chico, el contacto con cada cliente es directo, y cada producto que llega a tu casa pasó antes por las manos de Hernán o de alguien del equipo. No vendemos lo que no usaríamos.

Cómo trabajamos

Tres cosas que no negociamos.

Pasión por el movimiento

Elegimos productos para gente que se mueve. Cada inflador del catálogo lo seleccionamos pensando en una necesidad real en la ruta, en la cancha o en el viaje.

Cercanía

Somos una PyME familiar. No hay call center: si tenés una consulta, te responde alguien del equipo. Sin guiones, sin esperas eternas.

Calidad probada

Todo lo que vendemos lo testeamos antes de mandarlo. Si un producto no cumple, no entra al catálogo. Punto.

¿Tenés una consulta o querés que te recomendemos un modelo?

Escribinos. Te responde alguien del equipo, no un bot.